Entre la lisura precisa y el vómito verbal: dónde está el límite.

Últimamente me he sumergido —casi por error y casi por deporte— en ese ecosistema salvaje de los podcast  y streamings peruanos.

Y lo que he encontrado no es precisamente un templo del análisis ni una feria de ideas.

No.

Lo que he encontrado es una competencia olímpica por ver quién dice más lisuras por minuto.

Al parecer, en estos tiempos digitales, si no metes al menos tres concha de sus madres y dos mierdas por oración, la gente ya no te cree. No te compra, no te sigue, no te escucha. Porque claro, decir lisuras es ahora el nuevo certificado de autenticidad, el nuevo ISO 9001 del barrio.

El problema,no es la lisura.

La lisura es gloriosa. La lisura es necesaria. La lisura, usada en el momento exacto, tiene la agudeza de un cuchillo bien afilado.

Yo también la digo.

Cuando me chanco el dedo, la digo.

Cuando me peleo, la digo.

Pero claro, una cosa es tirar la lisura como bala de oro, y otra cosa es soltarla como si estuvieras vaciando la tolva de un volquete.

Ahí es donde muchos han perdido la brújula.

Hoy parece que confunden ser auténtico con ser ordinario.

Creen que si no llenan de groserías el aire, no están siendo reales.

Creen que cuanto más fuerte griten, más verdad tienen.

Y lo peor: creen que la lisura es el contenido.

Repetir lisuras sin sentido no te hace honesto.

Te hace flojo. Te hace obvio. Te hace predecible.

Una lisura, bien dicha, es dinamita.

Una lisura cada cinco segundos es polvillo de construcción.

Porque cuando todo lo que dices es una lisura, ya no estás hablando: estás haciendo bulla. Y la bulla, por más que la disfraces de “auténtica”, sigue siendo bulla.

No soy enemigo del podcast ni de los streamings

Al contrario: hagamos podcasts, pero con algo que decir. Con cabeza. Con contenido. Con chispa. Con arte.

Y claro, si en el camino se te escapa una lisura bien puesta, bienvenida sea.

Que truene, que pegue, que se sienta.

Pero si lo tuyo es solo gritar lisuras sin freno, sin pausa, sin criterio,

hazte un favor:

si vas a hablar, que sea para encender una idea, no solo para incendiar el aire.


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Comentarios

8 respuestas a «Entre la lisura precisa y el vómito verbal: dónde está el límite.»

  1. Avatar de Manuel Nieto Courrejolles

    Muy bueno y muy claro, directo a la vena y sin anestesia.
    Los tiempos modernos y las herramientas digitales han conformado una mezcla de educación de barrio, con verborragia ordinaria, esa que duele el tímpano y ahuyenta la calidad de una buena conversación.

    1. Avatar de MacLean Christian

      Totalmente de acuerdo Manolo!

  2. Avatar de José Alfredo Salvador Bustamante
    José Alfredo Salvador Bustamante

    Bien Bruja, pero hablamos de podcast y streamings peruanos, para éste mercado de pura bulla y chacota grosera, lamentablemente.

    1. Avatar de MacLean Christian

      No creo que solo sea en Perú.
      Esa tendencia es mundial o por lo menos latina…

  3. Avatar de Pablo
    Pablo

    Preciso y contundente.
    👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼

  4. Avatar de Fernando Martínez Bonneff
    Fernando Martínez Bonneff

    Un justo y necesario mensaje en una época en la que parece que predomina la lisura ante el fondo de la conversación.

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